Antes de la primera consulta sobre cálculo estructural, conviene reunir los planos de la estructura existente o el anteproyecto, los datos de cargas previstas (viento, sismo, sobrecargas de uso) y cualquier informe geotécnico del terreno. También es útil tener una lista de las normativas que aplican al proyecto, como el CIRSOC o el Eurocódigo, según la región. Durante la reunión se revisan los límites de flexión y pandeo que podrían condicionar el diseño, y se definen los alcances del análisis por elementos finitos. Preparar estos documentos evita idas y vueltas y permite que el ingeniero se concentre en las decisiones técnicas desde el primer intercambio.